Algunos expertos afirman que, en un futuro muy cercano, los puestos de trabajo van a dar un giro radical. El trabajador busca un trabajo más flexible, con horarios adaptados, compatible con su vida personal y que le permita desarrollarse en su sector.

Poco a poco estamos viendo este cambio, cada vez está más expandido el concepto de teletrabajo, aumento de freelances y el surgimiento de startups. Con estos cambios, ha surgido la necesidad de una nueva forma de trabajo, los espacios de trabajo compartido y un entorno colaborativo. En definitiva, el coworking.

¿Y por qué este auge de los coworkings? Hay diversos motivos por los que un trabajador o empresario decide ubicarse en un coworking. Razones logísticas, económicas o por el simple hecho de enfrentarse a la soledad de trabajar solos y en casa.

Pero ¿Qué ventajas tiene esta forma de trabajo?

El principal inconveniente que se encuentran los trabajadores es la soledad que produce trabajar en casa, los espacios coworking se consideran una comunidad, compartir el espacio con otros trabajadores no sólo motiva a que el trabajo sea más eficiente , también hace que la jornada laboral se haga más amena. Además nadie compite con nadie, cada coworker es dueño de su trabajo y su espacio y lo gestiona como quiere.

“Ver a gente trabajando duro motiva a hacer lo mismo, pero además nunca nos interrumpen, porque nuestro trabajo es independiente, no interdependiente”,

(Ethan Bernstein, profesor de liderazgo de Harvard Business School)

Es un lugar donde trabajar y explotar al máximo el potencial. Ofrecen la posibilidad de reservar espacios para reuniones, organizar una conferencia o poner en común las ideas con el equipo de trabajo.

Otro de los problemas de estos trabajadores es que trabajar de forma remota es cómodo en cuanto a los horarios flexibles, pero muchas veces trabajar desde casa complica y mucho la tarea de separar el trabajo de la vida laboral.

Con estos espacios, el coworker es dueño del tiempo que dedica a trabajar y, además, tener un sitio fijo donde trabajar hace que se gestione mejor el tiempo y se trabaje de forma más eficiente.

Son flexibles con una amplia oferta y con posibilidad de espacios privados dentro de un entorno colaborativo con oficinas privadas donde ubicar un puesto de trabajo con un horario pero dentro de una “burbuja” más privada donde desarrollarse más independientemente.

Con todo, es importante analizar la oferta porque cada coworking tiene “un gen” con el que es importante identificarse ya que, de alguna manera será nuestro lugar de trabajo que nos presentará y deberá representarnos.